“Pasión y lluvia en la 7º noche”
26.01.2008 | Emilse Romero Hillman
REDACCIÓN AQUICOSQUIN.ORG
CÓRDOBA


El pronóstico triunfó y la lluvia se impuso ante la luna que no se dejó ver en ningún momento de esta nueva noche del festival mayor de América. Una tenue neblina cubría la plaza del folklore mientras las campanas de la iglesia resonaban con más fuerza para que todos escucharan, que a pesar del agua, la fiesta estaba por comenzar.

Si en todas las noches el color se refugiaba en el escenario Atahualpa Yupanqui, ayer se trasladó hacia la gente tiñiendo de rojos paraguas, y amarillos pilotos todo el anfiteatro. El Ballet Oficial sufrió pequeños percances durante la apertura de la séptima luna coscoína porque los tablones se encontraban empapados.
Pero la lluvia no le ganó al espíritu festivo.


HASTA EL CANSANCIO…ENCENDIERON LA PASION. Vinieron a dejar su música de distinguido estilo tradicional y correntino, consiguieron los primeros suspiros de la multitud, en su mayoría femenina. Los Guaraníes con el ritmo de “Ende que te vi”, las voces sostenidas durante instantes en “Lamento Mataco” y el bandoneón de “Tocámelo una chacarera” enamoraron a los presentes que estaban dispuestos a darle batalla a la lluvia que pretendía privarlos de la fiesta. Suspiros, aplausos y agradecimientos dejó “Hasta el cansancio” y la la Próspero Molina se cubrio de romanticismo.
La pasión continuó, desde Mendoza, con Javier Figueroa a través de “Nada mas que una tonada” y “Pasión de Abril”.
Pronto el ritmo se aceleraba ante el zapateo del ganador del Pre Cosquín 2008 en Malambo Individual, Martín Ciares quien fue desafiado por el ganador del Pre Cosquín 2007 en la misma categoría, Miguel Diosquez Dupuy a un contrapunto para defender el título.

Ponchos, una vidalita chayera y una chacarera subieron al escenario Los Catamarqueños y cantaron “La tristecita” y “A San Sebastián” mientras algunas parejas de baile disfrutaban de la protección del techado escenario ante la lluvia que no cesaba. Dialogando con el público, Mario Boffil repasó historias comunes en compañía del chamamé, fruto de un teclado, un bandoneón y un acordeón.

“Estudiante del interior”, “Cantalicio vendió su acordeón” y “Requecho chamamé” ayudaron a Boffil a movilizar a los bailarines del público.

A pesar de la incesante lluvia, el Ballet Sentimiento Criollo de Santa Fe desplegó toda su grandeza y belleza en el escenario mayor antes de que la delicada voz de la riojana La Bruja Salguero se luciera armoniosamente en “Serenata del 900”, y “Charco Celeste”.
Toda la fuerza y la juventud trajeron “Agüita fresca” con Penke Pereyra y una coreografía del Ballet Oficial.


VIENTOS SALTEÑOS. Mariana Cayón hechizaró al público festivalero que, en silencio y con atención, disfrutó de “Fuga y Misterio” y “Zamba de Lozano”. Como si la quena fuera una extensión de su cuerpo, Mariana Cayón demostró su dominio sobre el viento de la Puna en “El cóndor pasa” y en una selección de polkas, hermosa excusa para que también se lucieran sus músicos.
El cielo serrano otorgó una tregua. Cercanas las 02:00 horas Horacio Benegas entregó su corazón santiagueño mientras algunos bailaban aceptando los designios de la húmeda noche.

Una plaza más alegre, al sonido de trompetas y de diferentes ritmos folklóricos, festejó un espectáculo sin igual con la Delegación de México.
Entre galanterías, color, seducción y los clásicos sombreros mexicanos, “El son de la negra” revivió la tradición y esencia de México. En un gesto de hermandad y reconocimiento por su visita a nuestro Festival de Cosquín, la delegación mexicana recibió un presente.

CON LA CHACARERA EN LA SANGRE.Los infaltables Carabajal movilizaron al público que bailó y cantó “La estrella azul” mientras, otra vez, una suave cortina de agua buscaba su lugar en la platea refrescando la presentación de Amaneceres, Mirta Uguet y Vanessa de María.

El más esperado, Jorge Rojas, se preparaba para salir y los corazones comenzaban a latir más fuerte.