En Cosquín la magia ya comenzó
21.01.2008 | Emilse Romero Hillman
REDACCIÓN AQUICOSQUIN.ORG
CÓRDOBA


Pasadas las 3:30hs. y con “la cigarra”, el clásico de María Elena Walsh, el esperado León Gieco dió inicio a su espectáculo que fue, en definitiva, solo para los que decidieron apostarle horas a la noche en la Plaza Nacional del Folklore.



La segunda luna fue desapareciendo en el manto de estrellas que vivió un primer homenaje al Cuchi Leguizamón acompañado por la endiablada armónica de Franco Luciani.
Cuatro músicos secundaron a León en una “Zamba por vos” coreada por la multitud presente para recordar al uruguayo Alfredo Zitarrosa.
Cada uno tuvo su homenaje en un show que se caracterizó por un diálogo constante de emociones, acordes y palabras entre el público y este ya legendario artista santafesino que año a año renueva su compromiso con el cancionero popular.
Aparecieron anécdotas y viejas historia de sus experiencias vividas a lo largo de tantos años con la música.
Volvieron los reconocimientos y una Jota Cordobesa fue dedicada a Antonio Tormo.

“…Cuando llegue el alba, viviré” se escucharon juntos Abel Pintos y el que fuera su padrino artístico en un tema que dejaron como homenaje a Jorge Cafrune.Tampoco podía faltar Atahualpa Yupanqui y un poema suyo, con música de Gieco, creo una atmósfera serrana sobre el escenario que lleva su nombre.
“Ruta del Coya” dedicó al poeta tilcareño Choquevilca y conmemoró las enseñanzas de Sixto Palavecino. Luego, charango en mano, y para finalizar la ronda de homenajes, recordó al chileno Víctor Jara.



Olé, olé, olé, Gieco, Gieco!! coreaba toda la plaza mientras el músico invitaba a la coprovinciana Mariel Trimaglio para entonar “Carito”. Después el infaltable “Cachito campeón de Corrientes” y el himno al chamamé “Km 11” hicieron bailar a la Próspero Molina.

Libertad, justicia, educación y trabajo pidió antes de brindar un homenaje a todas las mujeres presentes y mientras cantaba "La Memoria", imágenes de grandes mujeres luchadoras de la historia se deslizaban por las pantallas a los costados del escenario.
También se sumó a la gran lista de invitados la coscoína Paola Bernal para compartir “La Colina de la Vida".



La Alegría y el festejo se adueñadon de la noche que amenazaba con hacerse dia de la mano de León. De “Igual a igual” puso el ritmo y todo se tiño de sepia con los “Bandidos Rurales”.
Tango, folklore y candombe se juntaron en “Los Guardianes de Mugica”para recordar el compromiso del Padre Carlos Mugica, asesinado en la década del ´70 y una plaza colmada de satisfacción aplaudió, unánimemente de pie, “El Ángel de la Bicicleta”; el inmortal Pocho Lepratti.

¡Otra, otra! pidieron los presentes y “Cinco Siglos Igual” sonó a capela dedicada para el rey de España “… para que sepa que así no se trata a un presidente latinoamericano”.
Al alba, en esta parte de la tierra, León Gieco y todos sus invitados se despidieron con “Solo le pido a Dios”, ante una plaza repleta de ovaciones que se resistía a abandonar el conjuro de magia desatada, en el espectacular cierre de esta segunda noche de Festival.